El Manchester United aparentemente ha vuelto a la carga por Bruno Guimarães. Informes desde Brasil sugieren que el United ha hecho un contacto inicial con el Newcastle por el mediocampista, siguiendo los rumores del verano pasado. ¿El precio de venta? Unos fríos 100 millones de libras. Esa es la cláusula de rescisión que el Newcastle incluyó en su nuevo contrato de cinco años firmado el pasado octubre.
A ver, Guimarães es un jugador sólido. Ha sido crucial para el Newcastle, haciendo 37 apariciones en la Premier League la temporada pasada, marcando siete goles y añadiendo cinco asistencias. Su precisión en los pases ronda el 85%, y es una bestia en los duelos defensivos. Fue fundamental en su carrera hacia la fase de grupos de la Liga de Campeones en 2023. Pero 100 millones de libras por un mediocampista defensivo, incluso uno con su calidad, parece desesperación. El United terminó octavo en la Premier League, su posición más baja desde 1990. Necesitan más que otro buen jugador; necesitan una superestrella genuina o múltiples compras inteligentes.
Y honestamente, ¿estamos seguros de que Guimarães es incluso una mejora significativa sobre lo que ya tienen? Casemiro, incluso en un año flojo, aún hizo 25 apariciones en la liga y aportó algunos goles importantes. Scott McTominay tuvo su mejor marca personal con siete goles en 32 partidos de liga. El problema no es solo el personal; es el sistema, la falta de cohesión, la crisis de lesiones que los vio alinear un récord de 65 líneas defensivas diferentes la temporada pasada. Gastar otra suma de nueve cifras en un mediocampista se siente como darle una nueva capa de pintura a una casa que se desmorona.
Aquí está la cuestión: los mayores problemas del United están en el centro de la defensa y en la delantera. Lisandro Martínez se perdió mucho tiempo, jugando solo 11 partidos de liga, y Raphael Varane se va. Arriba, Rasmus Højlund mostró destellos, pero nueve goles en la liga en su temporada de debut no son suficientes para un equipo con aspiraciones de título. Necesitan un goleador probado, alguien que pueda alcanzar consistentemente los 20+ goles en la liga. Harry Kane estuvo disponible el verano pasado por menos de lo que aparentemente están dispuestos a pagar por Guimarães. Ese barco ya zarpó.
Mientras tanto, al otro lado del Canal, los clubes están rondando a Alex Scott del Bournemouth. El mediocampista de 20 años ha llamado la atención después de una prometedora temporada en la Premier League, haciendo 20 apariciones para los Cherries. Completó el 88% de sus pases y mostró una verdadera compostura para un jugador joven. Tottenham, Liverpool y Bayern Múnich están supuestamente interesados. Su valor de mercado no está ni cerca del de Guimarães, probablemente más cerca de los 25-30 millones de libras. Este chico es inexperto, pero su potencial es alto.
En serio: el United necesita dejar de perseguir el nombre grande y llamativo solo porque *pueden*. Necesitan identificar jugadores que encajen en un plan táctico coherente, no solo coleccionar piezas caras. Guimarães mejoraría el mediocampo del United, claro. Pero a ese precio, es un movimiento que huele a pánico, no a planificación estratégica. Estarían mejor gastando 60 millones de libras en un central de primer nivel y otros 40 millones de libras en un delantero que realmente pueda garantizar goles.
¿Mi opinión? Si el United desembolsa 100 millones de libras por Guimarães, seguirán terminando fuera de los cuatro primeros la próxima temporada. Están resolviendo el problema equivocado con la solución equivocada.